Puedes diferir y estará bien, pero, serás para el otro y el otro será para tí, ahora y siempre, esa encrucijada invisible que buscas, y sin darte cuenta ya habrás cambiado de dirección, en el transcurrir de una palabra, una mirada. La vida cambia de dirección tantas veces como sea necesaria para que salgas de ella, con las experiencias que requieres para comprender, el intimo suspiro que despide este capítulo.
El viento es el tiempo de las partículas, tan pronto el viento cambia de rumbo, ellas lo harán con él. El tiempo es el viento en el que viajó como partícula. Viajo en el tiempo, como partícula que viaja en el viento, pero mi tiempo se detiene cuando me detengo, avanza cuando avanzo, y muere conmigo. El tiempo está destinado a morir conmigo, porque el tiempo no me mata ni yo a él, porque el tiempo y yo somos lo mismo. Soy tan solo un espacio temporal en el que flotan palabras, imágenes, sentimientos y mis recuerdos se fundirán en el tiempo que son los otros. José Oberto.