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Navidad.

Más de trescientos días transcurridos. Así llegan las fechas, de sueños y deseos por compartir, fiestas, reuniones, regalos, reencuentros... Pero es importante hacer un alto, y muy conscientes rendir honores a quienes no podrán estar entre nosotros, a esos seres que nos han dejado en los últimos años en medio de epidemias, guerras absurdas, y procesos migratorios forzados. Ojalá este espacio de tiempo se prolongue y deje de ser un ritual pasajero, y hacer prevalecer la idea de unión, paz y amor, que son estandarte  de estos ceremoniales navideños, que se esfuman apenas superado el Día de Reyes, o será un mes más lleno de coloridas luces artificiales rodeadas por sombras muy reales.



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El viaje 2

¿Quien sabe el porqué de nuestra presencia en este paraíso? La respuesta no importa en vista de los hechos. Realmente no tenemos idea, y esa es la razón del la confusión autodestructiva en la que vivimos actualmente. Se leen y se estudian desde todas las ciencias posibles razones y montones de soluciones, pero el ritmo arrollador de hombre ciego, continúa y parece inexorable. Quizás es más sencillo de lo que imaginamos, tan solo podría tratarse nuestra estancia aca, de un paseo terapéutico, unas vacaciones para el auto encuentro, el hallazgo del "si mismo" o tal vez seamos los ojos de Dios que mira la creación a través de nosotros, quien sabe. lo cierto de todo es, que este viaje temporal, este paseo por el mundo, debía estar marcado por un estricta vigilancia del camino transitado, teniendo mucho cuidado para dejar todo en su lugar, tal y como encontramos mientras disfrutamos de las maravillas del lugar, eso sí, con una disposición común, hermanada en conexión to...

La pausa sagrada.

  Un instante diminuto que contiene eternidad. Se invierte la polaridad y la quietud se hace respiración, latido. Una luz creciente nos revela un interior que yacía en sombras. Sientes entonces el peso de tu cuerpo dejar huellas en la arena, se eriza la piel al roce con la brisa fresca, se percibe la sal en la bruma. Decides respirar más lento, más profundo. El viaje al interior de tu ser es inevitable. Tiempo absoluto, paz, serenidad, un lapso en el cual te encuentras distante de "las cosas".  Se revela una libertad que jamás ha estado ausente. Tan solo la olvidaste, pero ahora sabes cómo traerla a este momento, a tu pausa sagrada, eterna.  Tú no eres tus pensamientos. ¡Detente! Respira, y siente la vida que te pertenece.

El tiempo que soy.

El viento es el tiempo de las partículas, tan pronto el viento cambia de rumbo, ellas lo harán con él. El tiempo es el viento en el que viajó como partícula. Viajo en el tiempo, como partícula que viaja en el viento, pero mi tiempo se detiene cuando me detengo, avanza cuando avanzo, y muere conmigo. El tiempo está destinado a morir conmigo, porque el tiempo no me mata ni yo a él, porque el tiempo y yo somos lo mismo. Soy tan solo un espacio temporal en el que flotan  palabras, imágenes, sentimientos y mis recuerdos se fundirán en el tiempo que son los otros. José Oberto.